Esta es la historia de un triste soñador
que me contó su dolor, su agonía.
Me dijo un día encontré a la más hermosa
mujer, la más bella de todas, la más tierna,
que con solo mirarla me robó el corazón.
Me dijo que la amó en silencio por un tiempo
y un día se atrevió a confesarle su amor,
pero ella su amada, su sueño, su ilusión,
le dijo que entre los dos nada podía existir.
Ella amaba a otro y era feliz con él.
Desde aquel día el triste soñador
perdió sus sueños y se sumergió en una
inmensa soledad, una soledad que
lentamente le fue matando.
Cuanto soñadores quedaremos en el mundo
en busca de un amor perfecto.
Tal vez queden muy pocos, porque este
mundo con su materialismo y sus modelos
preconcebidos los están acabando.
Triste historia de un soñador que como
yo está agonizando por un amor, por un
sueño, por una ilusión que nunca será.
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